se tienen datos sobre su adquisición, a la que el escultor e imaginero, con
taller en Triana, ha conferido unos rasgos de mayor belleza y calidad.
La imagen es de tamaño natural y, aunque es pieza moderna, presentaba muchos
desperfectos, tanto de terminación como en su soporte (madera policromada), ya
que estaba desensamblada por muchas de sus uniones.

Ha sido el propio dueño de la pieza quien sugirió la propuesta de remodelación
de la Virgen, la cual ha consistido en el afinamiento y remodelación de sus
rasgos, la colocación de ojos de cristal -pues los que presentaba eran burdas
pegatinas, cosa inusual en imaginería-, el tallado de los dientes en el interior
de la boca, la modificación del volumen del busto, una nueva policromía y la
ejecución de nuevo juego de manos y candelero tapizado.
Como pueden comprobar en las fotografías, el cambio en la Dolorosa ha sido tan
sustancial, que actualmente podría considerarse como obra propia de este joven
artista sevillano.
P.D: Una intervención que como ustedes mismos pueden observar es magistral.